El desafío de dormir bien en un mundo lleno de distracciones

El desafío de dormir bien en un mundo lleno de distracciones

El sueño consolida la memoria, aumenta la plasticidad neuronal, se liberan hormonas como la de crecimiento, entre otros beneficios. En contraposición, no dormir bien trae consecuencias a corto y a largo plazo. No conciliar el sueño las horas necesarias rompe una cadena de eslabones y lleva a un mal funcionamiento durante el día. Desde lo hormonal hasta lo emocional, todo el organismo se ve afectado.

“Toda la calidad de vida se ve afectada cuando una persona no descansa correctamente y hace 30 ó 40 años la población en el mundo duerme una hora menos”, dijo a Infobae Silvia Leiva, neuróloga de la unidad de medicina del sueño del Instituto Fleni, en el marco del Día Mundial del Sueño, que se conmemora con el fin de concientizar sobre la importancia de lograr un buen descanso para mantener un estilo de vida saludable y reducir riesgos.

En este contexto, una encuesta de Philips, anunció hoy los resultados de la encuesta mundial anual sobre sueño en un informe titulado Llamada de atención: tendencias mundiales de satisfacción con el sueño, luego de estudiar a más de 13.000 adultos en 13 países para recoger actitudes, percepciones y comportamientos en torno al sueño. Los resultados de este año muestran que la satisfacción global con el sueño sigue siendo baja, y que la preocupación/el estrés, las relaciones y el uso del teléfono celular se informan como inhibidores clave del sueño.

De acuerdo a los datos, solo el 49% de las personas está satisfecho con su sueño, y se informa a la preocupación/el estrés como el factor más limitante de una buena noche de sueño (33%). Curiosamente, menos personas en 2020 están tomando medidas para mejorar el sueño en comparación con 2019, y casi todas las estrategias para mejorar el sueño son más bajas o consistentes en 2020 en comparación con los resultados de 2019. Por ejemplo, la lectura antes de ir a la cama fue la estrategia más popular utilizada para mejorar el sueño en 2019 (39%), pero solo el 28% de las personas reportan haber leído para mejorar el sueño en 2020. Otras distinciones notables en el comportamiento relacionado con el sueño aparecieron a través de las diferencias de edad y género.

En este sentido, la experta explicó que es fundamental cuidar la calidad de sueño, ya que una persona que no duerme bien no funciona correctamente durante el día y eso muchas veces puede provocar microsiestas que desencadenan en accidentes: “Hay que proteger toda la calidad del sueño, porque con un sueño de calidad envejecemos con mejores defensas. Hay que educar el sueño y evitar costumbres que no respeten su calidad”.

Entonces ¿qué se puede hacer? "Evitar las luces blancas en la habitación, las pantallas ya sea del celular como de la televisión, comer tres horas antes de ir a dormir, tratar de evitar ciertas instancias porque eso va a provocar que me despierte, no comer comidas grasas, evitar los dulces y los picantes, entre otras.

Lo que no se debe hacer

-Si la persona se despierta en la madrugada es recomendable no ingerir alimentos porque el organismo es muy primitivo y se acostumbra a comer siempre en el mismo horario

-Evitar las pantallas cuando se despiertan en el momento es importante porque de acuerdo al profesional, la persona va a inhibir el pico de melatonina porque el organismo va a pensar que es de día.

-Evitar comidas abundantes antes de ir a dormir.

-Establecer y respetar una rutina de sueño de modo a que el organismo se acostumbre a una rutina y a la higiene del sueño.

-Acudir a un profesional si conciliar o mantener el sueño se vuelve algo común

Los trastornos del sueño más comunes

Insomnio: es uno de los trastornos más comunes pero no se debe subestimar ni pasar por alto las consecuencias en el organismo.

Apnea: el síndrome de apneas-hipopneas obstructivas durante el sueño (SAHOS) es uno de los más comunes en los adultos mayores. Afecta entre el 4 y el 20% de la población general, aumentando progresivamente este porcentaje luego de los 50 años. Es una patología que se caracteriza por interrupciones repetidas de la respiración (apneas) superiores a los diez segundos que suman, en muchos casos, dos o más horas de inadecuada oxigenación en una sola noche y que se acompaña de diversos síntomas o complicaciones. De acuerdo a la especialista en sueño, es uno de los trastornos más comunes en la población.

Trastornos del ritmo circadiano: los trastornos del ritmo circadiano del sueño, se caracterizan por una incapacidad para dormir debido al desajuste entre el marcapasos cerebral que controla el ritmo circadiano del sueño de la persona y el horario normal en el contexto en el que se desenvuelve la persona.

Síndrome de movimientos periódicos de las piernas: en ocasiones, el síndrome de movimientos periódicos de las piernas (PLMD por sus siglas en inglés) se presenta junto con el síndrome de las piernas inquietas (RSL).

Terrores nocturnos: se trata de un trastorno de sueño que se produce en las primeras horas de la noche y que generalmente se manifiesta en niños y menos frecuentemente en adultos. Se caracteriza por un brusco despertar con sensación de miedo intensa acompañado de gritos por parte del paciente con taquicardia y sudoración profusa. Es un cuadro explosivo que dura minutos, luego el paciente se calma y se vuelve a dormir. A la mañana siguiente hay amnesia de lo ocurrido.

Parálisis del sueño: las personas que experimentan la alteración se sienten completamente inmóviles. Dura un lapso breve. Pasados unos segundos, se recupera el tono muscular propio de la vigilia y puede moverse con normalidad. Si se demora en recobrar el movimiento, basta con ser tocado por alguien más para recuperarse.

“La persona no debe tapar nunca el motivo por el que duermen mal, es decir, no deben automedicarse, siempre se tiene que acudir a un profesional de la salud quien definirá y estudiará así como enseñará a la persona a dormir porque el sueño es algo positivo, no se debe restringir”, concluyó Leiva.

fuente INFOBAE